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THE SEEDS

Por Daniel R. Caruncho.

A mediados de los 60, Los Ángeles era un hervidero de ideas y nuevas caras. Sobrevivir en esa jungla era algo al alcance de pocos grupos: Doors, Love, Byrds... Pese a sus evidentes limitaciones musicales, los Seeds fueron capaces de hacerse un hueco en los escenarios angelinos y, encima, publicar un puñado de LPs y saborear las mieles del éxito en un par de ocasiones. Su estilo crudo, con guiños a la psicodelia más cafre, les ha garantizado un lugar preeminente en la historia del garaje.

Con su inconfundible voz y su genio compositivo, Sky Saxon fue el alma de los Seeds. Nacido en Salt Lake City, Richard Marsh (su auténtico nombre) publicó unos cuantos sencillos en oscuros sellos locales. En 1965 el cantante se traslada a Los Ángeles con Jan Savage, un guitarrista con el que Saxon había compartido escenarios. En la ciudad californiana hacen buenas migas con el teclista Daryl Hooper y el batería Rick Andrige, y así nacen los Seeds.

La banda consiguió una residencia permanente en el prestigioso club Bido Lidos, y las compañías discográficas comenzaron a interesarse por un grupo que arrasaba en directo y, además, tenía temas propios. Gene Norman, del sello GNP Crescendo, fue el empresario que se llevó el gato al agua. Los Seeds firmaron su contrato en verano del 65, y pasaban a formar parte de una compañía en la que trabajaban otros grandes nombres del garaje como The Other Half o The Lyrics.

En julio el grupo publicaba su primer sencillo: Cant Seem to Make You Mine / Daisy Mae. La cara A es uno de los mejores temas del catálogo de la banda, gracias a la angustiosa voz de Saxon, la guitarra con ecos surferos de Savage y el innovador piano eléctrico de Hopper. Por otro lado, la cara B era todo un guiño al viejo rock&roll de los 50, tanto en el apartado musical como en el de las letras.

Sin embargo, el éxito llegaría meses más tarde, con el gran himno Pushin Too Hard. Sólo tenía un par de acordes, pero esta bomba punk alcanzó a finales de 1966 el número 37 de las listas estadounidenses y se convirtió en el punto de referencia de gran parte de las futuras composiciones de la banda. El siguiente sencillo, Try to Understand / The Other Place, pasaría desapercibido, pero esto no sería un acicate para que Gene Norman siguiera apostando por el grupo.

The Seeds fue el nombre del primer LP de la banda liderada por Sky Saxon. Sus tres caras A publicadas hasta la fecha eran el principal atractivo de un álbum que ha resistido el paso del tiempo gracias a temas como Nobody Spoil My Fun, No Escape, Girl I Want You o Evil Hoodoo, pese a que en muchos casos no se trataba más que de remedos de sus sencillos anteriores.

En septiembre de 1966, cuando Pushin Too Hard aún sonaba insistentemente en la radio tras ser reeditada por GNP, aparecía el segundo larga duración: A web of sound. Este disco contaba con una producción algo más elaborada, y ofrecía composiciones de la talla de Mr. Farmer, Faded Picture y Just Let Go. Sin embargo, su principal atractivo residía en Up in Her Room, una cruda respuesta al Goin Home de los Rolling Stones que sobrepasaba los 14 minutos de duración. Al LP le siguió una reedición de Cant Seem to Make You Mine, que funcionó bastante bien.

Ya en 1967, los Seeds se dejaron llevar por los efluvios psicodélicos que estaban tan en boga y abrazaron el flower power. Fruto de estas nuevas influencias apareció el tercer LP, Future, con títulos tan evocadores como March of the Flower Children, Travel with Your Mind y Where is the Entrance Way to Play. El sitar, las tubas y las flautas se hacían un hueco entre los pedales fuzz, en un disco algo flojo, pero que contiene alguna perla como Two Fingers Pointing at You y el hit A Thousand Shadows.

Los Seeds empezaban a enfilar la cuesta abajo de su carrera, y recurrían a inventos como Raw and alive, un falso directo que mezclaba revisiones de viejas composiciones con temas nuevos como Satisfy You, 900 Million People Daily (All Making Love) y Gipsy Plays the Drums.

El canto de cisne de la banda fue el olvidable A full spoon of seedy blues, un extraño experimento con el blues de Chicago grabado bajo el nombre de Sky Saxon Blues Band. En 1971 los Seeds firmaban un contrato con MGM, pero sólo Saxon y Hopper seguían en la brecha. El éxito del recopilatorio Nuggets, editado en 1972, despertaría de nuevo el interés por las viejas grabaciones del conjunto. Así, aparecerían nuevos discos como Falling off the edge, que servían para reivindicar al conjunto como algo más que one hit wonders.

Canciones Recomendadas: Cant Seem to Make You Mine / Pushin Too Hard / Nobody Spoil My Fun / No Escape / Girl I Want You / Evil Hoodoo / Mr. Farmer / Faded Picture / Just Let Go / Up in Her Room / Two Fingers Pointing at You / A Thousand Shadows.